La presidenta de la fundación “Uniendo Huellas”, Irene Noemí Raffo, recibió el “Laurel de Plata”, máxima distinción otorgada por el Rotary Club Formosa.
Al recibir el premio, acompañada de todos los profesionales que trabajan en la fundación, Raffo valoró el amor incondicional de las personas con discapacidad, a quienes describió como “ángeles sin maldad, pura sonrisa y amor”, y exhortó a defender la vida y decirle no al proyecto de legalización del aborto.
El Rotary Club Formosa entrega esta distinción a las personas que se destacan por su acción social en la comunidad. Este año fue para Irene Raffo y el padre fray Salvador Miguel Gurrieri.
Este premio surge en 1977 ante la necesidad de exaltar y distinguir a quienes, silenciosamente, trabajan en beneficio de la comunidad, las relaciones humanas, la comprensión internacional y la solidaridad social.
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